domingo, mayo 06, 2007

La maté, pero fue sin querer (83ra. Semana)

Amiguillos pillos,

Cómo están? Por acá, todo más que en orden. Hemos atravesado una semana laboral de 4 días, con lo que me encuentro bastante descansado. Además, antes del fin de mayo hay dos feriados más y uno cae jueves. La Uni cierra ese viernes y uno tiene que tomarse el día de vacación, así que creo que me pegaré una vueltita por Ingelheim, para visitar a Ingui unos días.

Ayer se celebró el Día de la Liberación, con motivo del aniversario del fin de la guerra y con él, la liberación de Holanda. El viernes, desde las 20.00 se hicieron dos minutos de silencio en memoria a los caídos en la Segunda Guerra Mundial y demás conflictos y misiones que se hicieron y aún se hacen. Ojalá me hubiera acordado de todo esto antes de llegar al gimnasio ayer y encontrarlo cerrado... no es grave, fui hoy, je.

Qué más? Hemos recuperado las reuniones semanales, ahora que se puede trabajar y ya no hay que mudarse. Ya que no tenía sentido hacer reportes de lo que venía haciendo, pues era más bien estándar, nos sentamos a planear qué voy a hacer. Me puse a diseñar las cosas que preciso y a buscar entre los montones de cosas viejas a ver qué encuentro, así tengo que comprar menos cosas. Como para ahorrar un poco. (El chiste moishe es fácil, elijo eludirlo)

Ayer me dediqué a planchar todo lo que tenía atrasado. Luego de haber terminado, 11 remeras y una camisa después, desenchufé la plancha y me fui muy contento a hacer algo más divertido, sin importar cuán menos productivo fuera. En ese momento sentí un pequeño tirón en un pie y luego un "plum". Cuando me di vuelta, pude ver a mi plancha partida en dos, en el suelo y el cable enredado en mi tobillo... creo que es algo que podré arreglar con un poco de pegamento, pero por las dudas, le deseo la mejor de las suertes en el cielo de las planchas. Cumplió su deber de una forma impecable, aunque no haya muerto al servicio.

Representación gráfica y libre del cielo de las planchas,

donde todas las planchas son iguales y planchan y planchan

todo el día, sin necesidad de electricidad u otro

combustible, ni apresto.

En fin, esto es casi todo lo que hay para contar, sin dar lugar a más brotes de mi veta artística de expresión pictórica informática (=sin que siga boludeando con el Paint).

Una buena semana para todos! (No me crucé con ninguna frase esta semana...)

2 comentarios:

Bárbara dijo...

Me encantó el cielo de las planchas, extrañaba tus gritos primales artísticos...

Anónimo dijo...

plancho la plancha, pobrecita.
te busque y no te encontre, estaras sosteniendo las dos partes para que se seque el pegamento?
cariños mamá